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Me duele la cabeza

martes, 21 de julio de 2009

Pasan los años y la rutina se va apoderando de terrenos importantes para la pareja. Suele llegar el periodo en el cual el deseo sexual disminuye drásticamente. El "ahora no mi amor" se hace frecuente e insoportable, causando miles de problemas.

¿Pero cuáles son las causas de que se instaure en nuestra vida erótica la falta de deseo?

Por supuesto tratar de enumerarlas sería una tarea titánica porque así como existen personas igual pueden ser los factores. Sin embargo enlistaremos algunas causas posibles.

La monotonía y el aburrimiento

Como principal causa encontramos la monotonía y el aburrimiento, que por suerte es, con esfuerzo, creatividad y dedicación, la menos complicada de tratar. Muchas parejas se instauran en la cotidianeidad y su vida erótica la ponen en segundo plano, aún más si existen ya hij@s en esa relación. No le ponen sazón a su erotismo.

¿Qué sucedería si todos los días se desayuna el mismo delicioso platillo? Que a la semana estaríamos tan hartos que preferiríamos nunca volverlo a ver en nuestra vida o bien, esperaríamos a comerlo por lo menos en unos meses. Así pasa con los encuentros sexuales, si no existe variedad, emoción, creatividad y deseo, ese suculento platillo no se cocina.

En este caso es recomendable cambiarle de escenario cada vez que los cuerpos se junten o bien sorprender a nuestro sujet@ de deseo con algo como ropa atrevida, flores, disfraces o utensilios eróticos. La diversidad es ese artilugio que ayuda a que el aburrimiento no llegue a instalarse en tu cama, cocina, cochera o donde desees realizar tus encuentros.

El único sazonador es una chispa de emoción en lo que hagas. Ahora bien si esa chispa no aparece por ningún lugar y por más que lo intentas ni lucecitas sacas, entonces sí sería muy conveniente ir con un especialista para revisar qué está pasando.

Por otra parte, el botón que enciende la pasión tiene que ver con estímulos efectivos, pero si nuestro estímulo es una mujer o un hombre quien poco a poco va perdiendo su atractivo en los planos físicos e intelectuales entonces por más que queramos nuestro motor erótico no calienta. Es necesario estimular al otr@. Muchas personas después de haber conquistado pierden interés y se instauran en el desarreglo personal, entonces las cremas, los tubos, las barbas sin rasurar aparecen al tiempo que surgen los malos olores, los gritos y las panzas. Y si a esto le aunamos la falta de atractivo intelectual... pues mejor nos dormimos antes iniciar cualquier acercamiento.

Una apariencia física llamativa es muy importante, una plática amena e inteligente nos contacta con el otr@ de manera sutil. No es necesario comprar los estereotipos sociales, es decir, ser modelos o buscar ser "triunfadore(a)s", lo auténtico es más que suficiente.

Ideas negativas sobre la sexualidad

Cuando toda la vida se nos ha dicho que la sexualidad y el erotismo es sucio, algo indecente que degrada es muy difícil quitar estas ideas erróneas de nuestra mente. Existen quienes por la información recibida en su infancia desaprueban los encuentros sexuales y quizá su naturaleza les grite que deben vivir esa experiencia, sin embargo, la rechazan. Las personas aceptan tener relaciones eróticas porque así debe ser, para cumplir con el matrimonio, mas no es una situación satisfactoria.

Por uso de fármacos y drogas

Otra causa por el cual el deseo sexual podía verse inhibido es por el consumo de fármacos relacionados con múltiples padecimientos. Medicamentos para el tratamiento de enfermedades como: alcoholismo, epilepsia, cáncer, arritmias cardiacas, úlceras y algunos otros pueden causar diversos problemas en el deseo. Es importante consultar con el médico y platicar con la pareja para que ambos busquen la forma de apoyarse en esta situación.

La ingestión de alcohol o drogas como la cocaína, heroína, etc., que muchas veces son tomadas para motivar el deseo, tienen un resultado contrario. Es decir, en lugar de incrementar la pasión la disminuyen, algunos sufren de impotencia o bien el encuentro amatorio queda en el olvido tras las sensaciones del fármaco.

Enfermedades

Como ya se había mencionado líneas arriba, algunos de los medicamentos pueden causar apatía sexual pero también la enfermedad en sí, tiende a inhibirla. Algunas de ellas son: problemas vasculares, diabetes, hipotiroidismo, enfermedades cardiacas, etc.

Es importante consultar al médico para saber a qué nos enfrentamos para saber cuál es la causa y su remedio.

También las enfermedades como los dolores de cabeza, de estómago ocasionados por el estrés son un factor a tomar en cuenta.


Conclusión

Como podemos distinguir existen varias causas de la conocida apatía sexual:

Sociales
Psicológicas
Físicas

Cada una tiene sus consideraciones particulares, lo más importante es darnos cuenta y descubrir tras los "hoy no querid@, estoy cansad@" que algo está sucediendo en nuestra pareja en el rubro del erotismo. Encender esta llama -la del erotismo- y mantenerla es una tarea diaria. Se deben esforzar ambas partes por seguir poniendo cerezas en el pastel, siempre un agregado.

No existen fórmulas, pero una manera de hacer divertidos y atractivos los encuentros es a través de la creatividad y ésta, en relación a la sexualidad, va de la mano del vivir sin prejuicios nuestro ser sexual.


Ser femenina

¿Cuántos mitos y narraciones de diferentes culturas o tradiciones, a través del tiempo, han ido trazando nuestra imagen de lo femenino? ¿Qué modelos femeninos han guiado nuestro andar personal que nos permiten entender cómo hemos aprendido a ser las mujeres que ahora somos?

Eva: mujer débil, influenciable, culpable. Mujer creada de la costilla de Adán, responsable de nuestra desgracia de haber perdido el paraíso y que debió pagar el precio: sufrir cada parto, ceder el poder de su sexualidad a su marido-amo-señor… pero, visto desde otra perspectiva: una Eva curiosa, con visión, compartida, arriesgada, con capacidad de elección y decisión.

¿Quién aparece en la historia y quién no?

Lilith, la luna negra, la primera mujer, la rebelde, la que cuestionó el papel que le fue impuesto por alguien más, la que abandonó a Adán, la que abrió brecha. La que se sabía igual que el varón ya que al igual que él fue creada de barro, la que deseaba una sexualidad libre… la que quedó representada como una serpiente, en un tiempo símbolo de cambio y renovación, ahora peligro, alguien a quien temer.

¿Cómo más podemos ver la “tentación” que la serpiente ofrece a Eva?, ¿podríamos también interpretarlo como un encuentro entre dos mujeres? Lilith y Eva, donde la primera le plantea a la segunda más posibilidades de las que ahora tiene, posibilidades reales ya que ella misma las ha podido vivir. Entonces, entendemos por qué resulta peligro escuchar esta otra voz, por qué crear enemistad entre la serpiente y la mujer. Entre una mujer y otra mujer.

Esta misma serpiente, también representada por un dragón, es generalmente, la personificación del mal en las historias, asociada a la lujuria, a la brujería. Vamos asimilando dos versiones de mujeres: la doncella vs. la bruja, cada una con características opuestas: juventud-vejez, virginidad-lujuria, belleza-fealdad, etc. Mujeres que ya no se encuentran para hablar de sí, sino que representan un peligro mutuo. Y en medio de ellas: un varón, el príncipe, el héroe, que con su espada, símbolo fálico, defenderá sus propios valores y posición.

La bruja, como mujer de conocimiento, es reprimida, enjuiciada, castigada. Porque acceder al saber representa una posibilidad de transformación, acceder a la comunión de experiencias entre mujeres, enriquece, fortalece, tomamos conciencia de nuestros múltiples rostros. Es por ello que la luna, cíclica, inspiradora y misteriosa, ha estado recurrentemente vinculada con lo femenino.

Nuestras historias y vivencias pueden tener más de un significado, yo prefiero aquellas que rescatan el valor de lo femenino y de la amistad entre mujeres.